Bañarse en el mar, la piscina, la laguna... o simplemente en un barreño. Es sólo notar el contacto del agua con su piel y ya se le dibuja en la cara una irreprimible sonrisa picarona que muestra sus dientes de abajo y patalea, alza la cabecita, mueve los brazos, ella cree que nada sola; no importa si hace frío, sigue jugando, mientras tirita con sus labios violetas. Puede pasar horas metida en la pileta, corriendo, cayéndose, levantándose, tragando agua eso sí, ¡no conseguimos que cierre la boca! lo bueno es que no parece importarle lo más mínimo. Fría o caliente, con oleaje o calmada, transparente o turbia. Es lo mismo: "awa awa awa"
Antes de caminar, ya se iba gateando mar adentro. Si está en el agua, es feliz, y si alguien esta dentro jugando con ella, más todavía.
Estar en bolas.
¿Quien pudiera...? Sin ropa pegada a su cuerpo, desnudita. Al quitarle el pijama por la mañana, y el pañal que va detrás, multiplicas la alegría de su despertar, que ya en sí es risueño y hermoso. Vestirla ya es otro cantar, pero no entraremos en las cosas que no le gustan hoy. Menos mal que aún no sabe sacarse la ropa sola porque si no, ya no habría caso, el pañal sí. Por lo que ahora es desnuda o vestida pero no puede ser en plan Jack Jack attack pues en un santiamén se las apaña para salirse de ese opresor de celulosa!
Yo por mi la tendría siempre en pelotas, la única razón para vestirla son los bichos, y bueno...también hay días que una se cansa de andar detrás de ella fregona y papel en mano como el que acaba de adoptar un cachorrito aún por domesticar...
La música.
No tenía aún ocho meses cuando se echó sus primeros bailes, casi puramente movimiento descontrolado de cabeza al ritmo de unos temas ochenteros que le pusieron los tíos Ikitron en su segunda visita a Formosa. Siempre ha tenido una sensibilidad especial por la música. Allá donde la escucha, va corriendo a mover el esqueleto. De hecho cuando consiguió ponerse de pie, lo primero que hizo fue bailar y no tratar de caminar. Ya da palmas al ritmo y hasta toca el bombo. Es increíble como demuestra incluso sus preferencias por determinados tipos de música (parece que le gusta la cumbia y esas cosas de por aquí... También Bob Marley, María Elena Walsh) y debo decir que los Cantajuegos ocupan ahora el primer lugar, aunque mucha culpa de ello tienen las coreografías y los niños que aparecen en ellos, ya que estos son otra gran pasión. Puede bailar aúpa de su mami o solita en el suelo, le encanta. Incluiremos entonces el baile. La música y el baile.
Los nenes.
Debería decir nenas ya que parece que aún Naia no dice "nene" como tal, pero estaría mintiendo ya que a Naia le gustan los nenes y de 18 para arriba más aún...
Fuera de broma, le encantan los niños y niñas, mayores que ella sobre todo; no tiene ninguna tendencia agresiva ni egoísta (por ahora) sólo quiere abrazarlos, besarlos, y hasta ha tratado de alzar en brazos a algún bebé ya.
Eso sí, le gustan mayores que ella y que le hagan caso sin agobiarla demasiado.
Tiene especial predilección por los adolescentes, ya tirando a hombrecitos, chicos jóvenes guapetes y que resulten ser "niñeros" y le den bola. Lo mejor que le puede pasar. Tristán, Rubén, Óscar y algún camarero de restaurante veraniego... pueden confirmar de lo que hablo.
Los animales.
Destacamos los perros, también es el animal más común, el que más vemos y casi el único con el que tuvo contacto estando en España (que me disculpe Freddy pero los gatos en general no la quieren y además es recíproco).
Le gustan más otro tipo de wawaus como son las vacas, los caballos, los pajaritos, las gallinas, gansos, pavos reales... pero de todos cuantos ha tratado, los perros se llevan la palma. Últimamente otro animal que llama mucho su atención es el sapo; Formosa a la noche está lleno y su miedo del primer día quedó en una profunda admiración, yo creo que paliado por el sapo Pepe y los Cantajuegos que lo mentan constantemente.
La pelota.
No podía faltar en el listado de cosas que hacen feliz a Naia. Niños jugando con ella, adultos entrenando basquet o Voley, fútbol en la tv... Siempre dice "ooooh tota" y va corriendo a intentar participar...
Lo malo es que hoy por hoy no le esta siendo posible combinar sus dos grandes pasiones, pues ahí donde le tira la pelota a un wawau, este le clava un colmillo y adiós tota, así que andamos cortitos de esferas por estos lares...
Fotografía: Todos los derechos reservados Ariadna Macnab
La teta de mamá
Se ha puesto en negrita sin querer, pero creo que no lo cambiaré, ya que este es sin parangón el punto máximo del éxtasis de Naia. La teta. Cuando nació ya la llamaba su padre cariñosamente tetainomana y 16 meses después las cosas no han cambiado si no a más independencia y claridad en los actos, ya que ahora no hay confusión respecto a lo que podría estar pidiendo con su llanto; ahora viene y ella sola me baja el tirante o el escote, el sostén y se prendé del pezón. Su gozo ya es sumo si con la otra mano puede toquetear, pellizcar, retorcer, el pezón del que no está mamando.
Así es ella. Y si la levanta alguien que no soy yo, automáticamente mete la mano dentro de la camiseta buscando a ver donde está el botoncito ese que todos tenemos que voy a tocar a ver que pasa..
Teta para todo.
Teta es comida, es calor, es analgésico y antibiótico, es somnífero, es relajante a veces, estimulante otras, es bebida, es seguridad, es sosiego, es juguete, es dulce, es mimo, es descanso...
Es mamá





