domingo, 28 de diciembre de 2014

¿Qué es la felicidad para Naia?

El agua.

Bañarse en el mar, la piscina, la laguna... o simplemente en un barreño. Es sólo notar el contacto del agua con su piel y ya se le dibuja en la cara una irreprimible sonrisa picarona que muestra sus dientes de abajo y patalea, alza la cabecita, mueve los brazos, ella cree que nada sola; no importa si hace frío, sigue jugando, mientras tirita con sus labios violetas. Puede pasar horas metida en la pileta, corriendo, cayéndose, levantándose, tragando agua eso sí, ¡no conseguimos que cierre la boca! lo bueno es que no parece importarle lo más mínimo. Fría o caliente, con oleaje o calmada, transparente o turbia. Es lo mismo: "awa awa awa" 
Antes de caminar, ya se iba gateando mar adentro. Si está en el agua, es feliz, y si alguien esta dentro jugando con ella, más todavía. 

    Fotografía: Todos los derechos reservados Ariadna Macnab

Estar en bolas. 

¿Quien pudiera...? Sin ropa pegada a su cuerpo, desnudita. Al quitarle el pijama por la mañana, y el pañal que va detrás, multiplicas la alegría de su despertar, que ya en sí es risueño y hermoso. Vestirla ya es otro cantar, pero no entraremos en las cosas que no le gustan hoy. Menos mal que aún no sabe sacarse la ropa sola porque si no, ya no habría caso, el pañal sí. Por lo que ahora es desnuda o vestida pero no puede ser en plan Jack Jack attack pues en un santiamén se las apaña para salirse de ese opresor de celulosa! 
Yo por mi la tendría siempre en pelotas, la única razón para vestirla son los bichos, y bueno...también hay días que una se cansa de andar detrás de ella fregona y papel en mano como el que acaba de adoptar un cachorrito aún por domesticar... 


La música. 

No tenía aún ocho meses cuando se echó sus primeros bailes, casi puramente movimiento descontrolado de cabeza al ritmo de unos temas ochenteros que le pusieron los tíos Ikitron en su segunda visita a Formosa. Siempre ha tenido una sensibilidad especial por la música. Allá donde la escucha, va corriendo a mover el esqueleto. De hecho cuando consiguió ponerse de pie, lo primero que hizo fue bailar y no tratar de caminar. Ya da palmas al ritmo y hasta toca el bombo. Es increíble como demuestra incluso sus preferencias por determinados tipos de música (parece que le gusta la cumbia y esas cosas de por aquí... También Bob Marley, María Elena Walsh) y debo decir que los Cantajuegos ocupan ahora el primer lugar, aunque mucha culpa de ello tienen las coreografías y los niños que aparecen en ellos, ya que estos son otra gran pasión. Puede bailar aúpa de su mami o solita en el suelo, le encanta. Incluiremos entonces el baile. La música y el baile. 

    Fotografía: Todos los derechos reservados Ariadna Macnab

Los nenes. 

Debería decir nenas ya que parece que aún Naia no dice "nene" como tal, pero estaría mintiendo ya que a Naia le gustan los nenes y de 18 para arriba más aún...
Fuera de broma, le encantan los niños y niñas, mayores que ella sobre todo; no tiene ninguna tendencia agresiva ni egoísta (por ahora) sólo quiere abrazarlos, besarlos, y hasta ha tratado de alzar en brazos a algún bebé ya. 
Eso sí, le gustan mayores que ella y que le hagan caso sin agobiarla demasiado. 
Tiene especial predilección por los adolescentes, ya tirando a hombrecitos, chicos jóvenes guapetes y que resulten ser "niñeros" y le den bola. Lo mejor que le puede pasar. Tristán, Rubén, Óscar y algún camarero de restaurante veraniego... pueden confirmar de lo que hablo. 

    Fotografía: Todos los derechos reservados Ariadna Macnab

Los animales. 

Destacamos los perros, también es el animal más común, el que más vemos y casi el único con el que tuvo contacto estando en España (que me disculpe Freddy pero los gatos en general no la quieren y además es recíproco). 
Le gustan más otro tipo de wawaus como son las vacas, los caballos, los pajaritos, las gallinas, gansos, pavos reales... pero de todos cuantos ha tratado, los perros se llevan la palma. Últimamente otro animal que llama mucho su atención es el sapo; Formosa a la noche está lleno y su miedo del primer día quedó en una profunda admiración, yo creo que paliado por el sapo Pepe y los Cantajuegos que lo mentan constantemente.

    Fotografía: Todos los derechos reservados Ariadna Macnab

La pelota. 

No podía faltar en el listado de cosas que hacen feliz a Naia. Niños jugando con ella, adultos entrenando basquet o Voley, fútbol en la tv... Siempre dice "ooooh tota" y va corriendo a intentar participar...
Lo malo es que hoy por hoy no le esta siendo posible combinar sus dos grandes pasiones, pues ahí donde le tira la pelota a un wawau, este le clava un colmillo y adiós tota, así que andamos cortitos de esferas por estos lares...

     Fotografía: Todos los derechos reservados Ariadna Macnab

La teta de mamá

Se ha puesto en negrita sin querer, pero creo que no lo cambiaré, ya que este es sin parangón el punto máximo del éxtasis de Naia. La teta. Cuando nació ya la llamaba su padre cariñosamente tetainomana y 16 meses después las cosas no han cambiado si no a más independencia y claridad en los actos, ya que ahora no hay confusión respecto a lo que podría estar pidiendo con su llanto; ahora viene y ella sola me baja el tirante o el escote, el sostén y se prendé del pezón. Su gozo ya es sumo si con la otra mano puede toquetear, pellizcar, retorcer, el pezón del que no está mamando. 
Así es ella. Y si la levanta alguien que no soy yo, automáticamente mete la mano dentro de la camiseta buscando a ver donde está el botoncito ese que todos tenemos que voy a tocar a ver que pasa..
Teta para todo. 
Teta es comida, es calor, es analgésico y antibiótico, es somnífero, es relajante a veces, estimulante otras, es bebida, es seguridad, es sosiego, es juguete, es dulce, es mimo, es descanso... 
Es mamá

lunes, 1 de diciembre de 2014

El Origen de las Cosas

No hay lugar para la sorpresa.
El título del blog deja entrever completamente a quien nos referimos; todos los que la conocen saben sobre quién van a hablar estas líneas que trataré de, si mis limitaciones con las comunicaciones lo permiten, actualizar semanalmente para que aquellos que la añoran (ya sea al otro lado del Atlántico o aquí, en Argentina, pero a muchos kilómetros de distancia), puedan saber de los descubrimientos, aventuras y travesuras de esa pequeña ranita de ojos grises, rizos de oro, enormes paletas y sonrisa picarona. 
El pasado 11 de Noviembre cumplió dos años desde el momento en que fue concebida. 10/11/12 Bonita fecha para comenzar a formarse un ser tan hermoso. Los números ya indican que va siempre para delante. Le pusimos Naia por el deseo que tenía su madre de tenerla. También porque es un nombre muy bonito y Juan lo eligió de una lista. Debió haber sido Nahia, pero no podíamos complicar más a los pobres empleados del Registro Civil Lagunense; hay que entender las limitaciones de cada uno. De todos modos Luna también es lindo, y da nombre a la laguna del parque donde vivimos, cerca de la que nació. Llamada Laguna Blanca por el reflejo de ese astro en sus aguas los días en que está llena. Vimos allí todas las lunas hasta su nacimiento, y ahora seguimos disfrutándolas juntas. Hay que admitir que el tío Tron también  tuvo su parte de culpa, ya que fue de los que más pujó por ese definitivo nombre, que suena a princesa india: 
Naia Luna 
Para ti este espacio
las 23:15 del pasado 26 de Julio de 2013, nació una estrella. Criatura hermosa llena de una felicidad contagiosa que trasmite a todos los que la rodean; nos embauca con su halo de energía, vitalidad y buen humor. Hasta hoy, casi podemos decir que Naia ha vivido la mitad de su vida aquí y la otra mitad en España, pues estando en Formosa ha viajado muchísimo desde casi su nacimiento: las cataratas de Iguazú, Chaco y las Misiones jesuíticas con apenas un mes y medio; Córdoba antes de cumplir los 4 meses; Buenos Aires, La Plata, Ushuaia en Tierra del Fuego, todo eso antes de los 6… y cruzó el charco rumbo España recién cumplidos los 8 meses.
En España aterrizó, gateando y riendo; conoció personas y lugares; siguió viajando, repartiendo alegría y agotando a mayores y pequeños allá por donde fuera. Los que estuvieron cerca, pudieron vivir en ese más de medio año que al final compartimos: sus primeros dientes, sus primeros pasos, la experiencia del mar, sus primeros baños y el disfrute máximo que hacía de la playa, sus primeras palabras, abrazos, besos... un montón de juegos, paseos en cochecito, aúpa o caminando, para ver perros u otros animales, y el desarrollo de su desmesurado amor por ese gran invento redondo del hombre: la PELOTA. Pasados los meses, sus preferencias no cambian, puede jugar con otros objetos, admirar otros animales, pero siempre dejará cualquier cosa que tenga en su mano, si en su camino se cruza una tota o un wawau… No dice ni papá, ¡la muy ingrata! con 15 meses, pero enséñale una circunferencia y verás qué rápido la identifica como “tota”. 
Mañana hace un mes que estamos de vuelta y en resumidas cuentas, lo que podemos contar es que Naia está feliz, pareciera como si recordase. El lugar, los pájaros, la laguna, la gente… en el pueblo o en el parque está siempre contenta y alegre. Eso sí, si es por ella estaría siempre afuera. Y este es un lugar hostil en cuanto a “fauna” (mosquitos y otras clases de bichos, víboras, sapos, etc) y temperaturas (aún no empezó el verano y ya siempre rondamos los 30º) se refiere, por lo que nos espera un verano duro, mucho repelente para mosquitos, paciencia y protector solar :)

Fotografía: Todos los derechos reservados Ariadna Macnab