lunes, 1 de diciembre de 2014

El Origen de las Cosas

No hay lugar para la sorpresa.
El título del blog deja entrever completamente a quien nos referimos; todos los que la conocen saben sobre quién van a hablar estas líneas que trataré de, si mis limitaciones con las comunicaciones lo permiten, actualizar semanalmente para que aquellos que la añoran (ya sea al otro lado del Atlántico o aquí, en Argentina, pero a muchos kilómetros de distancia), puedan saber de los descubrimientos, aventuras y travesuras de esa pequeña ranita de ojos grises, rizos de oro, enormes paletas y sonrisa picarona. 
El pasado 11 de Noviembre cumplió dos años desde el momento en que fue concebida. 10/11/12 Bonita fecha para comenzar a formarse un ser tan hermoso. Los números ya indican que va siempre para delante. Le pusimos Naia por el deseo que tenía su madre de tenerla. También porque es un nombre muy bonito y Juan lo eligió de una lista. Debió haber sido Nahia, pero no podíamos complicar más a los pobres empleados del Registro Civil Lagunense; hay que entender las limitaciones de cada uno. De todos modos Luna también es lindo, y da nombre a la laguna del parque donde vivimos, cerca de la que nació. Llamada Laguna Blanca por el reflejo de ese astro en sus aguas los días en que está llena. Vimos allí todas las lunas hasta su nacimiento, y ahora seguimos disfrutándolas juntas. Hay que admitir que el tío Tron también  tuvo su parte de culpa, ya que fue de los que más pujó por ese definitivo nombre, que suena a princesa india: 
Naia Luna 
Para ti este espacio
las 23:15 del pasado 26 de Julio de 2013, nació una estrella. Criatura hermosa llena de una felicidad contagiosa que trasmite a todos los que la rodean; nos embauca con su halo de energía, vitalidad y buen humor. Hasta hoy, casi podemos decir que Naia ha vivido la mitad de su vida aquí y la otra mitad en España, pues estando en Formosa ha viajado muchísimo desde casi su nacimiento: las cataratas de Iguazú, Chaco y las Misiones jesuíticas con apenas un mes y medio; Córdoba antes de cumplir los 4 meses; Buenos Aires, La Plata, Ushuaia en Tierra del Fuego, todo eso antes de los 6… y cruzó el charco rumbo España recién cumplidos los 8 meses.
En España aterrizó, gateando y riendo; conoció personas y lugares; siguió viajando, repartiendo alegría y agotando a mayores y pequeños allá por donde fuera. Los que estuvieron cerca, pudieron vivir en ese más de medio año que al final compartimos: sus primeros dientes, sus primeros pasos, la experiencia del mar, sus primeros baños y el disfrute máximo que hacía de la playa, sus primeras palabras, abrazos, besos... un montón de juegos, paseos en cochecito, aúpa o caminando, para ver perros u otros animales, y el desarrollo de su desmesurado amor por ese gran invento redondo del hombre: la PELOTA. Pasados los meses, sus preferencias no cambian, puede jugar con otros objetos, admirar otros animales, pero siempre dejará cualquier cosa que tenga en su mano, si en su camino se cruza una tota o un wawau… No dice ni papá, ¡la muy ingrata! con 15 meses, pero enséñale una circunferencia y verás qué rápido la identifica como “tota”. 
Mañana hace un mes que estamos de vuelta y en resumidas cuentas, lo que podemos contar es que Naia está feliz, pareciera como si recordase. El lugar, los pájaros, la laguna, la gente… en el pueblo o en el parque está siempre contenta y alegre. Eso sí, si es por ella estaría siempre afuera. Y este es un lugar hostil en cuanto a “fauna” (mosquitos y otras clases de bichos, víboras, sapos, etc) y temperaturas (aún no empezó el verano y ya siempre rondamos los 30º) se refiere, por lo que nos espera un verano duro, mucho repelente para mosquitos, paciencia y protector solar :)

Fotografía: Todos los derechos reservados Ariadna Macnab

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