viernes, 20 de noviembre de 2015

Los súper poderes de Naia

No sé si Naia Luna suena muy a nombre de superhéroe, quizás deberíamos ponerle "Moonwish" a tal efecto... ¿Qué opináis? Tenemos tan baja autoestima lingüística los hispano parlantes que creemos siempre que los nombres en inglés nos dan más credibilidad... 
Sea como fuere aquí la tenemos, la incombustible Naia Luna o Moonwish como pasaré a llamarla en esta entrada, no deja de sorprenderme con nuevas y distintas habilidades y destrezas o características que, teniendo en cuenta, "lo normal" para su edad (entre comillas pues es otra acepción que no me gusta nada utilizar) son increíbles. 

Y no hablo del increíble manejo que tiene de su cuerpo; los que la conocen bien saben que su equilibrio es realmente sorprendente para su edad (y para la de cualquiera). Desde los 4 meses se ponía de pié en la palma de la mano de su padre, haciendo movimientos con los bracitos para lograr mantenerse erguida; al año caminaba por el borde de la piscinita (de toy o pelopincho) como si nada, se subía las escaleras de los toboganes más grandes antes de atreverse a tirarse por ellos; se columpiaba (en el columpio normal) antes casi de aprender a caminar ¡y camina desde los 10 meses! 
Pero como decía, no son esos los súper poderes a los que me refiero. 

Está más que demostrado que Moonwish posee visión nocturna :) no sólo no le asusta en absoluto la oscuridad, sino que es capaz de divisar objetos cuando no hay luz o esquivarlos cuando va corriendo en un lugar que no está iluminado. Es muy loco pero ya me lo ha demostrado en varias ocasiones. 

Otro es la súper fuerza, sólo comparable a la de la Masa en miniatura o Iron baby; casi imposible sacarle un objeto de las manos o realizar cualquier acción sobre su cuerpo con la que no esté de acuerdo. Si hay oposición física por parte de Moonwish, uno tiene siempre las de perder. Es increíble hasta dónde es capaz de mandar una piedra en lanzamiento o el tamaño de algunas rocas que le he visto levantar. Además su propio peso lo levanta sin miramientos ya que se cuelga de anillas y barras de ejercicios balanceándose, como si nada. 

La memoria. En eso sí puede que se parezca a mi, lo cual me enorgullece sobremanera. Estoy segura que se acuerda de todas las personas a las que ha conocido y tratado de cerca. Lo noté en el segundo viaje a España y lo veo cada vez que hay algún tipo de reencuentro. Y ahora que empieza a contar cosas, salta a la vista. De quién es este objeto, quién le regaló este otro, una foto, el camino a la casa de alguien... Hace tiempo presenció el increíble espectáculo de una víbora comiéndose un sapo, en la puerta de la casa de unas amiguitas suyas, y lo cuenta cada dos por tres. 

Me estaba acordando al escribir esto de los súper poderes de cuando era un bebé pelirrojillo sin pelo casi, con orejas un poco "desabrochadas" y ojos celestes que decíamos que se parecía a Jack Jack attack, (el bebé del corto de los Increíbles de pixar)...aún no la he visto atravesar paredes ni prender fuego con la vista a sus juguetes, pero os puedo asegurar que ha dejado agotadas a niñeras incluso más devotas que la que aparece en el corto... Nerea seguro puede dar fé de ello; y es que la energía que tiene Moonwish casi podría ser considerada otro superpower más, pues como su nombre indica, es un animal nocturno, se pone el sol y activa completamente, pareciera que para ella esté empezando el día, corre de aquí para allá, habla, salta, ríe, es feliz si le dejan hacer sin constreñirle el espacio, si puede correr, saltar, descubrir, charlar con la gente y si la acompañas en sus aventuras, será tu amiga para siempre...y cómo no hacerlo si nos deja a todos boquiabiertos desde el día en que nació. 

¡Ojalá vueles muy alto súper-Naia!

Fotografia: todos los derechos reservados A. Macnab

sábado, 10 de octubre de 2015

En un mundo de bebés y bo-i-os

Si lo empezase ahora el blog debería llamarse así; dado que los gustos de Naia han cambiado radicalmente ahora que "es mayor". 
Perdido el interés por las totas desde que son polotas, y los wawaus ahora peios, todo se centra en boios (globos), que dan mas juego, caben en un espacio chiquitito y luego se inflan, se desinflan haciendo piruetas y silbando o "pedorreando", son distintos tamaños, colores, hacen formas, y hasta explotan...y luego están los bebés... 
Ayyy los bebés...
De un tiempo a esta parte Naia AMA sus bebés (tiene 4 ya aunque su favorita parece ser la negrita que le regaló abu Cecil por Navidad), pero además todos sus peluches son bebés de los animales que representan, cualquier cosa igual pero de menor tamaño que otra es para Naia un bebé....una hojita de una árbol, el dedito del pie, cualquier cosa pequeña es para Naia un bebé. Luego quiere hacerle todo a sus bebés, los desviste, los lleva a pasear en carro, les mes ya todo lo que tu le muestras a ella, comen, beben, bailan...

 ¡hasta les da la tetita!
Pero lo que más le gusta es envolverlos "como tamalito", como se dice por acá, enrollarlos en una mantita (léase cualquier cacho de tela, trapo de cocina o incluso servilleta de papel) después de haberlos desvestido...y los lleva bien abrazaditos, abrigados a pasear para así mostrarle a la gente que conozca su bebé. Otras veces de lo mete directamente dentro de la campera y sube la cremallera para que no se enfríe. 

Es increíble lo que ha cambiado en los últimos meses. Ha crecido tanto que no lo puedo creer, ahora es una niña, una niña de 2 añazos que entiende prácticamente todo lo que se le dice tanto en ingles como en español (aunque responde solo en español), que cada vez habla mas ¡donde quedo aquel maravilloso vocabulario limitado a seis palabras! y hasta va al baño solita (bastante a menudo). Es el mayor cambio vivido hasta ahora, está madurez alcanzada en la que ha dejado de ser un bebé para ser un ser mucho más autónomo e independiente con sus ideas propias, sus decisiones, sus gustos, su memoria... 

Un día recordó a mi tía Raquel por un lacito del pelo que ésta le regaló en algún momento hace mas de dos meses, en España! otro vio unas sandalias que me había pasado mi prima y dijo "Mini" (y esa vez ni siquiera era algo que tuviese que ver con ella). ¡Me dejó sorprendidísima!

Y entonces me doy cuenta que es una personita y que parece dispuesta a no dejar de sorprenderme en lo que queda de camino. Me alegro. Impaciente espero las nuevas aventuras en el viaje de seguir conociéndote hijita querida.  

Fotografia: todos los derechos reservados A. Macnab

martes, 3 de marzo de 2015

UN AÑO Y MEDIO . 18 MESES . 80 SEMANAS . . . 566 DÍAS....12530horas.........



Ya me harté de que mi madre escriba sobre mí cuando duermo, así que hoy he decidido tomar yo las riendas, al fin y al cabo ya tengo un año y medio, y sé valerme por mí misma. El mundo exterior no me da miedo. Quiero explorarlo todo. Me gusta que me lleven a pasear, pero a veces prefiero salir yo sola caminando cuando se despistan y ver hasta donde llego... cruzo la alambrada de las casas y me aventuro en el parque, que es mi jardín. Hay un árbol al que me gusta subirme, sólo puedo subir un poco, mamá a veces ayuda a subir un poco más; también puedo mirar cómo se suben otros nenes más grandes. Cada vez me subo con más facilidad a todos lados, mesas, sillas, barandillas, hasta banquetas y mostradores ¡nada se me resiste!

No me gusta vestirme, no entiendo por qué los mayores usan ropa. No entiendo la necesidad de cubrirse con telas que solo dan calor, se mojan y son molestas; lo peor es que se empeñan en vestirnos a todos. Por fin he conseguido desnudar a todas mis nenas y wawaus, pero hoy he descubierto con sorpresa que también le ponen ropa a camas y almohadones. No entiendo nada. Lo que sí me gusta es calzarme, porque puedo yo sola, llevar las botas de agua puestas a todos lados, o ponerme las de papá, ¡eso sí que es divertido!

Me gusta morder todo. Sigue siendo emocionante chupar algo para ver a que sabe después de tocarlo con las manos, sobre todo si es algo nuevo. A veces está rico, otras me regañan, pero yo pruebo; y con los dientes que ahora tengo, si es blandito le saco un cacho. Solamente con la mirada de mamá ya se si estoy haciendo mal o no, pero a veces la tentación es demasiado fuerte y me escondo para seguir mordisqueándolo.

Puede parecer que soy pequeña, pero sé hacer un montón de cosas. Me gustan las emociones fuertes, mamá se olvidó de hablar de eso cuando habló sobre mis gustos, a papá no le habría pasado... él es mi entrenador personal, desde que era bien chiquitita hacemos equilibrio juntos, me sujeta fuerte y me ayuda a ponerme de pié sobre su mano, aunque ahora hay demasiadas distracciones y me da la risa floja. Me encanta trepar, y soy buena. Casi nunca me caigo. Ya sé saltar, he aprendido mirando sapos. Es más guay todavía hacerlo en la cama que es blandita y tirarme para atrás o para delante cuando sé que hay una almohada o un puff o que me va a agarrar alguien al caer. Y si hay pelotas sobre las que saltar, mejor aún.

Es divertido mover cosas de un lugar a otro pero no sé por qué los mayores lo hacen tanto, y la manía que tienen los adultos de colgar las cosas, meterlas en armarios, cajones o amontonarlas unas encima de otras. A mi no me gusta el orden, sobre todo cuando implica que coloquen mis juguetes en estantes donde no puedo alcanzarlos. Yo quiero tener todo a mano, aunque esté desparramado.

Amo el caos. Por eso prefiero estar afuera.

Me siento en la vereda, escucho chicharras, pájaros, perros y vacas; y también puedo saludar a la gente que pasa; me gusta cuando Rubén corta el césped y quedan los montoncitos de pasto seco, yo lo junto con las manitas y lo meto dentro de algún objeto hueco o lo revoleo por encima de mi cabeza. Es divertido, hasta mamá se ríe. Últimamente me gusta cada vez más ponerme cosas en la cabeza, la tierra está bien pero también mola la ropa de mamá... que encima tiene olor rico, o algún trapo que encuentro por ahí.

Me encanta tapar y destapar cosas, pero las que son de fuerza que a mi lo que es de maña y paciencia como que no me va mucho. Saco todo de cualquier bolso si no hay una cremallera de por medio, los botones y clips los llevo mucho mejor, o la cinta, la cinta me gusta sacarla de todos lados. A veces detrás de una cinta se esconden cosas tan interesantes como un montón de toallitas húmedas o un paquete de algodón por despeluchar. Si no hay nada detrás, siempre puedo intentar pegarla en algún sitio nuevo, o en mi panza que es muy diver.

Me gusta que me hagan caso. Necesito que todos los que me rodean sepan que estoy ahí y me lo hagan saber; yo soy cariñosa y sociable y a todo el mundo saludo, aunque a veces la gente es un poco rancia. Los nenes igual, unos me dan mucha bolilla y soy feliz, y otros ni caso. También me agobio cuando me vienen mucho detrás, necesito mi espacio, no me gusta que otros niños casi tan pequeños como yo me intenten alzar en brazos; yo quiero ser una más. Correr, saltar, jugar con ellos y que me persigan o con una tota, pero no que me lleven de aquí para allá a su antojo. Cuando alguien viene a visitarnos a casa lo llevo de la mano a mi pieza y le enseño todos mis juguetes, por ahora no tengo problema en compartir.

Si escucho música bailo, cualquier ritmo, hasta la música que sale de los móviles. Me encanta la jarana, cuando se juntan papá y mamá con más amigos y hay gente en casa, o vamos a casa de otros y ponen música, prenden fuego y nos acostamos tarde. Si hay niños, más me gusta.
Un par de veces nos hemos juntado con muchos niños, música, globos, juegos y otras distracciones y me lo he pasado increíble, no sé por qué no se repite más a menudo...

Varias veces al día me sientan en una silla alta y de pronto, de no dejarme chupar la mitad de las cosas, mamá pasa a tratar de meterme de todo en la boca. A mi me gusta probar yo sola, y ellos quieren que abra la boca así no más. No me gusta mucho comer. Abajo seguro que estaba haciendo algo más interesante. No suelo tener hambre. Ganas de teta, eso sí; cuando mamá me lleva en brazos ¡me quedan tan cerca...! no puedo entender por qué no quiere que le meta la mano y las busque...sé que están ahí! ¡escondidas! ¿por qué? Ojalá estuvieran siempre fuera para que pudiera dar sorbitos a cada rato. Hay algunas cosas de comer que sí me gustan: el jamón serrano, las aceitunas, los mejillones, los tomates cherry, el asado de papá, el chocolate...    

Me fui así, sin despedirme. Pero es que me cuesta un montón mantener la atención en algo tanto rato. Me despido hasta pronto, con mi primera selfie :-)

Fotografía. Todos los derechos reservados Ariadna Macnab

sábado, 24 de enero de 2015

Un vocabulario de seis palabras

Mama, tota, wawau, teta, nena y awa

Quien crea que con seis palabras no se puede decir demasiado, está equivocado. Naia amplía cada vez más su campo semántico sin añadir ningún otro vocablo a esta lista. 
Ya antes de cumplir el año empezó con los primeros "mama" aunque no siempre iban dirigidos a mi; incluía en ese término al resto de "mamis" que nos acompañaron en la playa de Calabardina, (Murcia), las pasadas vacaciones: mi madre, mi tía, la abuela y otra tía de Andalucía... Todas fuimos mamas en algún momento. También dijo "maa" refiriéndose al mar en esos días veraniegos; y cuando empezó a comer decía "ma, ma" como alentando a que se la siguese alimentando ("más", "más"). 
Ya en Argentina ha incluido el maullido del gato en esa polifacética sílaba. María Elena Walsh canta a los micifuces que se van a Tucumán, "miau, miau, miau..." y Naia le hace los coros: "ma, ma, ma". Además es su modo de dejar patente que le esta dando un beso a algo o alguien, acerca su carita y dice "maaa". 

De las mismas vacaciones fue el primer "tota" (ya que junto a la soltura y libertad de los primeros pasos, llegó su tan conocido amor por las pelotas) y el empezar a decir nena/nene...imagino que de escucharlo, pues para "las mamis" ella era "la nena" y en la playa también empezó a ser consciente de la existencia  de más seres de corta edad y estatura que por alguna razón desconocida le caían extremadamente simpáticos. Descubrimiento que llegó a su punto álgido con la llegada en agosto de su prima Ela. Increíble irse a dormir y levantarse para continuar disfrutando de la compañía de una "nena" día y noche. 

Si hablaba antes del campo semántico lo hacía sobre todo por el término tota, que se refiere en el presente a un monnnnntoooon de cosas (y no solamente redondas o aquellas "lanzables"). Hemos evolucionado. Ya eran totas las piedras, los globos, las farolas (tota de luz), el globo terráqueo (tota del mundo), el pañal sucio "hecho bola" (tota de pis) y toooodas las frutas en verdulerías y supermercados: naranjas, manzanas, sandías, calabaza "oooh gran tota", uvas y aceitunas (totas pequeñas); el palo que le lanzábamos al perro Santillan, pelotas de papel arrugado...y un largo etcétera del que seguro me olvido la mitad; pero siempre tenían en común eso: ser objetos redondos y/o lanzables. Sin embargo ahora también nos referimos con tota a entes tan dispares como sapos, botas (de agua), tortas (tarta para los españoles), y por parecido a los sapos también los yacares (cuando sólo asoman los ojitos) y a las botas, los zapatos, y como digo, seguro que me estoy olvidando alguna cosa más. 


Ahora nena se aplica a sus muñecas y, me atrevería a decir que a todos los seres humanos con los que le resulta atractivo relacionarse. Van desde niños/as y bebés hasta los "bien entrados en años" como Óscar o Rubén (¿no, Bel? ;-), también valen chicas jóvenes, (y no tan jóvenes). A su papi de hecho si tiene suerte en vez de llamarlo mama que es la otra opción, a veces le llama nene y ahí queda un poco más contento. "Papá" ni por asomo. 

Quizás una variación de "nena", "nene" o un "nana" muy nasal que le sale a veces, sea el "noooo" ese como "de penita" que últimamente dice cuando algo le sale mal: no consigue colocar un objeto sobre una superficie o algo así. También es cierto que cada vez dice que "no" con más sentido y conciencia de lo que significa. Es casi siempre respuesta negativa a algo de comer. 

Aunque dijo "ma-ma" como primera sílaba consonante, antes de cumplir los cinco mesecitos, no tenía ningún significado real cuando lo hizo (a parte del inconsciente e instintivo deseo de hacer feliz a su madre); su primer vocablo con sentido y finalidad, fue en realidad "wau" y no como refiriéndose a nada, sino en respuesta a todos los perros que ladraban en las cercanías de la casa de mi padre y abumar en Arroyomolinos. Por ello Bruno, (el perro del Tata Rodri) es el wawau original, y que inspiró en Naia esa profunda admiración...
  ¿Fue nuestra pequeña perro en una vida anterior quizás...?
Ese amor por las pelotas, la actividad que desarrolla, y el deseo de vivir afuera, así como la debilidad por sus congéneres cánidos da mucho que pensar... Cabe añadir que no sólo los nombra, sino que no tarda en responder siempre que escucha alguno ladrar en la lejanía:
"wau wau" - dice Naia y tuerce el morro como quedando a la espera de respuesta - pero ya sabéis que utiliza "wawau" para llamar a otros animales, mamíferos sobre todo, como caballos, vacas (wawau mmmmm) y monos (trata de emitir el rugido del mono karayá que es el que tenemos aquí pero también es un wawa; y a todos sus peluches (elefantes, cocodrilos, osos, etc.). 
Alguna vez se le ha colado un pájaro entre los wawas pero no se suele referirse a ellos como tales. 
Va deformando su pronunciación de decirlo tanto, que últimamente suena como a wavau o incluso wava...

Podría parecer que "awa" y "wawau" son casi lo mismo, repetido, pero Naia tiene  clarísima la diferencia de lo que define: 
Awá es, por un lado, aquella donde se baña: pileta, bañera, piscina, laguna, y también la lluvia que cae y los charcos que esta deja. Y por otro Awá es también todo lo que se bebe, ya sea realmente agua, o en realidad jugo (zumo), cerveza, vino, coca cola...

Estos días con la abuela fue divertido ver cómo trataba de repetir y cuando le decíamos "abu", ella decía "abu-a" con la misma entonación pero sin poder perder la "-a" final y después al decirle que íbamos al "avvvión" también "awwwa" pero con el mismo sonido que decíamos nosotros avión. 

Fotografías: todos los derechos reservados Ariadna Macnab 

Casi me olvidaba de una de sus primeras palabras y sin duda de las más importantes: su amada teta. 
Empezó a decirlo con claridad en las vacaciones de Vejer con los otros abuelos. De lejos ya intuía detrás del bikini lo que se le antojaba y apetecía más que nada y venía corriendo tetaaaa. A día de hoy sigue siendo infinito su amor y no se refiere a otra cosa. 
"Con esto no se jode, la teta es la teta". Por ahora nada se le puede comparar. 

A día de hoy parece que está bien así, se arregla sin problema con su reducido vocabulario y nosotros la entendemos perfectamente. Todo a su debido tiempo. 

Añado una observación, hecha por Juan, en el último minuto y cierta como la vida misma. Recientemente está diciendo "hola" sin parar. Agarra el teléfono y se lo pone en la oreja y repite "hola, hola", lo mismo a la gente que pasa o cuando otro la saluda, acompaña movimiento de mano y sonrisa, por supuesto. 

Hola sería la séptima palabra, y también hace rato que cuando consigue hacer algo que está intentando...o se esconde y aparece, dice "ahí está", que de diciéndolo ella suena como ahí-tá,  a veces a-taaa... y también tenemos el muy común entre los bebés: ete, señalando a algo que quiere...
¡Mi niña! ¡Si tiene por lo menos ocho o nueve palabras en realidad! 
Además balbucea un montón, entonando y cuenta cosas a su modo. En cualquier momento empeza a decir algo con sentido. Estaremos atentos...

domingo, 4 de enero de 2015

Rutinas...

Ojalá tuviera tiempo para escribir todas las cosas que pasan por mi cabeza mientras juego con ella o mejor ¡ojalá se hubiese inventado una máquina que transcribiese directamente mis pensamientos a un cuaderno! o a este blog... así perduraría en el tiempo. 

Es cierto que no puede existir en el mundo un amor más grande que el de una madre hacia sus hijos pero ¡vaya si te cambian la vida! ...y me pregunto cómo se organizará una madre trabajadora...
No debe ser fácil. 
Yo, gracias a Juan, tengo la suerte de haber disfrutado cada día al lado de mi hija ¡y lo sigo haciendo! ya 17 meses y una semana. 

Nunca nos hemos separado más de unas horas; pasamos juntas todo el día, Naia me acompaña a todos lados; lo cual es un placer porque todo le gusta, todo le interesa, siempre que haya actividad, eso sí. Jugamos, paseamos, nos bañamos, vamos a comprar, visitamos a las nenas, metemos los pies descalzos en el barro, leemos cuentos, cantamos y bailamos canciones, vamos a ver vacas, a pisar unos charcos, a tratar de agarrar unos sapos o llevamos al perro del vecino a nadar a la laguna. Todo vale. 

A Naia le encanta dormir hasta tarde, menos mal, porque dada la actividad que desarrolla mientras está despierta, si además me hiciese madrugar, no se qué quedaría de mi. Es remolona, y se despierta siempre de buen humor. Muchas veces cuando abre los ojos le da por hablar y dice alguna de sus pocas palabras: teta, wawau, tota, mama...



Algunas veces yo tengo cosas que hacer y ella me acompaña, pero por suerte mis tareas son flexibles y puedo organizarme libremente así que tengo mucho tiempo para estar con ella de verdad, compartir sin prisa cada momento. 

Un par de días a la semana vamos a comprar al pueblo más cercano, que se llama Laguna Naineck, pero no tiene ninguna laguna. Si para describirlo dijese que tiene más de diez mil habitantes, estaría confundiendo al que lo leyese. 
Naineck sólo tiene una calle asfaltada y el asfalto no llega hasta el final, así que si llueve y estás en coche quizás no sales más. Naineck no tiene edificios ni una sola casa de dos plantas, Naineck tiene una plaza grande con árboles y un hospital rural; Naineck significa "venado" en "qom", qom o toba es el idioma de los aborígenes que llevan el mismo nombre, y la colonia más grande de Argentina creo que está aquí, al lado de donde nosotros vivimos, se llama "La Primavera".  Naineck tiene gente linda, caña de bambú y árboles frutales. En el camino al parque vive un taiwanés que planta los mangos más ricos y enormes que jamás probé. La gente en Naineck vive metida en sus campos, por eso parece mucho más pequeño de lo que en realidad es. 

Nosotras vamos a la verdulería de nuestra amiga, donde pesábamos a Naia en su báscula cuando era más bebita, allí tienen unos wawaus muy cariñosos y una silla de madera chiquitita donde a ella le gusta sentarse mientras hacemos el pedido, o agarra unas totas-naranjas y las reparte por ahí. Luego vamos a nuestro mercadito de rigor (no voy a decir súper, porque de súper no tiene nada) pero le tenemos cariño. A veces probamos otros pero casi siempre volvemos al nuestro. Es limpio, ordenado y ventilado. Y en Naineck hace MUCHO calor. Además abrió a la vez que llegamos nosotros y ya casi que son amigos, el hijo mayor y Naia tienen una onda terrible. A veces llora cuando toca marcharse... 
Esa es nuestra ruta, a veces visitamos a otros amigos que viven en la ruta y son dueños de la purificadora de agua que lleva el nombre de su hijo de 5 años que a su vez se llama así por Joan Manuel Serrat. Naia lo adoraEl papá es un enamorado de España, por lo que hicimos migas al poco de llegar. Ahora van a tener otro bebé. 

Otros días los pasamos enteros en el parque. A Naia le encanta ir a la laguna a bañarse. Sobre todo si hay gente, así que los fines de semana trato de llevarla al agua. Si no, quizás sólo paseamos hasta allí o vemos la puesta de sol, otras veces visitamos a las únicas vecinas que tenemos a tiro caminando, o nos visitan ellas...
De las tres nenas, dos son mayores: de tres y cuatro, y una es más chiquita, cumplirá un año en mayo. 
Naia trata de interactuar con todo el mundo que pasa cerca, se va sola caminado hacia los grupos de gente, sobre todo si hay niños en ellos, los saluda, les pide la pelota, los abraza, siente una imperiosa necesidad de "sociabilizar", como dicen por acá.


Fotografías: todos los derechos reservados ariadna Macnab 

También en muchas ocasiones se entretiene sola: revuelve la arena, junta palitos, pétalos caídos o piedras; mueve de acá para allá sus wawa-peluches, ropa o alguna tota, saca cosas de los armarios que hay a su altura, allá donde hay agua intenta meterse...pero la verdad es que gran parte del tiempo, lo pasamos jugando juntas. 
Me gusta dejarle llevar la batuta, que sea ella quien decida dónde vamos, así voy viendo sus avances, cómo empieza a recordar que el awa-laguna está en esa dirección, al final del sendero o cuando pasamos por la entrada del parque y ve la casa de las vecinitas y dice nenas y me señala con el dedo. 
Lo mejor: cuando ve el portátil cerrado, (que es donde le ponemos los Cantajuegos) lo señala y baila con las manos haciendo un gesto de gordura por la canción "dicen que el elefante es gordo, gordo, goooordo". Es como su baile propio. Un sello ya personal. 

Cada día es una nueva aventura, descubrimientos, agua, paseos, relaciones sociales, algún llanto, muchas risas, baile; increíble la energía que tiene. Sí o sí hay que cansarla porque si no a la noche no se quiere dormir y hay veces que estamos agotados nosotros y tenemos que apagar todo para que se quede dormida....así mamá puede escribir estas líneas... Feliz 2015...