sábado, 24 de enero de 2015

Un vocabulario de seis palabras

Mama, tota, wawau, teta, nena y awa

Quien crea que con seis palabras no se puede decir demasiado, está equivocado. Naia amplía cada vez más su campo semántico sin añadir ningún otro vocablo a esta lista. 
Ya antes de cumplir el año empezó con los primeros "mama" aunque no siempre iban dirigidos a mi; incluía en ese término al resto de "mamis" que nos acompañaron en la playa de Calabardina, (Murcia), las pasadas vacaciones: mi madre, mi tía, la abuela y otra tía de Andalucía... Todas fuimos mamas en algún momento. También dijo "maa" refiriéndose al mar en esos días veraniegos; y cuando empezó a comer decía "ma, ma" como alentando a que se la siguese alimentando ("más", "más"). 
Ya en Argentina ha incluido el maullido del gato en esa polifacética sílaba. María Elena Walsh canta a los micifuces que se van a Tucumán, "miau, miau, miau..." y Naia le hace los coros: "ma, ma, ma". Además es su modo de dejar patente que le esta dando un beso a algo o alguien, acerca su carita y dice "maaa". 

De las mismas vacaciones fue el primer "tota" (ya que junto a la soltura y libertad de los primeros pasos, llegó su tan conocido amor por las pelotas) y el empezar a decir nena/nene...imagino que de escucharlo, pues para "las mamis" ella era "la nena" y en la playa también empezó a ser consciente de la existencia  de más seres de corta edad y estatura que por alguna razón desconocida le caían extremadamente simpáticos. Descubrimiento que llegó a su punto álgido con la llegada en agosto de su prima Ela. Increíble irse a dormir y levantarse para continuar disfrutando de la compañía de una "nena" día y noche. 

Si hablaba antes del campo semántico lo hacía sobre todo por el término tota, que se refiere en el presente a un monnnnntoooon de cosas (y no solamente redondas o aquellas "lanzables"). Hemos evolucionado. Ya eran totas las piedras, los globos, las farolas (tota de luz), el globo terráqueo (tota del mundo), el pañal sucio "hecho bola" (tota de pis) y toooodas las frutas en verdulerías y supermercados: naranjas, manzanas, sandías, calabaza "oooh gran tota", uvas y aceitunas (totas pequeñas); el palo que le lanzábamos al perro Santillan, pelotas de papel arrugado...y un largo etcétera del que seguro me olvido la mitad; pero siempre tenían en común eso: ser objetos redondos y/o lanzables. Sin embargo ahora también nos referimos con tota a entes tan dispares como sapos, botas (de agua), tortas (tarta para los españoles), y por parecido a los sapos también los yacares (cuando sólo asoman los ojitos) y a las botas, los zapatos, y como digo, seguro que me estoy olvidando alguna cosa más. 


Ahora nena se aplica a sus muñecas y, me atrevería a decir que a todos los seres humanos con los que le resulta atractivo relacionarse. Van desde niños/as y bebés hasta los "bien entrados en años" como Óscar o Rubén (¿no, Bel? ;-), también valen chicas jóvenes, (y no tan jóvenes). A su papi de hecho si tiene suerte en vez de llamarlo mama que es la otra opción, a veces le llama nene y ahí queda un poco más contento. "Papá" ni por asomo. 

Quizás una variación de "nena", "nene" o un "nana" muy nasal que le sale a veces, sea el "noooo" ese como "de penita" que últimamente dice cuando algo le sale mal: no consigue colocar un objeto sobre una superficie o algo así. También es cierto que cada vez dice que "no" con más sentido y conciencia de lo que significa. Es casi siempre respuesta negativa a algo de comer. 

Aunque dijo "ma-ma" como primera sílaba consonante, antes de cumplir los cinco mesecitos, no tenía ningún significado real cuando lo hizo (a parte del inconsciente e instintivo deseo de hacer feliz a su madre); su primer vocablo con sentido y finalidad, fue en realidad "wau" y no como refiriéndose a nada, sino en respuesta a todos los perros que ladraban en las cercanías de la casa de mi padre y abumar en Arroyomolinos. Por ello Bruno, (el perro del Tata Rodri) es el wawau original, y que inspiró en Naia esa profunda admiración...
  ¿Fue nuestra pequeña perro en una vida anterior quizás...?
Ese amor por las pelotas, la actividad que desarrolla, y el deseo de vivir afuera, así como la debilidad por sus congéneres cánidos da mucho que pensar... Cabe añadir que no sólo los nombra, sino que no tarda en responder siempre que escucha alguno ladrar en la lejanía:
"wau wau" - dice Naia y tuerce el morro como quedando a la espera de respuesta - pero ya sabéis que utiliza "wawau" para llamar a otros animales, mamíferos sobre todo, como caballos, vacas (wawau mmmmm) y monos (trata de emitir el rugido del mono karayá que es el que tenemos aquí pero también es un wawa; y a todos sus peluches (elefantes, cocodrilos, osos, etc.). 
Alguna vez se le ha colado un pájaro entre los wawas pero no se suele referirse a ellos como tales. 
Va deformando su pronunciación de decirlo tanto, que últimamente suena como a wavau o incluso wava...

Podría parecer que "awa" y "wawau" son casi lo mismo, repetido, pero Naia tiene  clarísima la diferencia de lo que define: 
Awá es, por un lado, aquella donde se baña: pileta, bañera, piscina, laguna, y también la lluvia que cae y los charcos que esta deja. Y por otro Awá es también todo lo que se bebe, ya sea realmente agua, o en realidad jugo (zumo), cerveza, vino, coca cola...

Estos días con la abuela fue divertido ver cómo trataba de repetir y cuando le decíamos "abu", ella decía "abu-a" con la misma entonación pero sin poder perder la "-a" final y después al decirle que íbamos al "avvvión" también "awwwa" pero con el mismo sonido que decíamos nosotros avión. 

Fotografías: todos los derechos reservados Ariadna Macnab 

Casi me olvidaba de una de sus primeras palabras y sin duda de las más importantes: su amada teta. 
Empezó a decirlo con claridad en las vacaciones de Vejer con los otros abuelos. De lejos ya intuía detrás del bikini lo que se le antojaba y apetecía más que nada y venía corriendo tetaaaa. A día de hoy sigue siendo infinito su amor y no se refiere a otra cosa. 
"Con esto no se jode, la teta es la teta". Por ahora nada se le puede comparar. 

A día de hoy parece que está bien así, se arregla sin problema con su reducido vocabulario y nosotros la entendemos perfectamente. Todo a su debido tiempo. 

Añado una observación, hecha por Juan, en el último minuto y cierta como la vida misma. Recientemente está diciendo "hola" sin parar. Agarra el teléfono y se lo pone en la oreja y repite "hola, hola", lo mismo a la gente que pasa o cuando otro la saluda, acompaña movimiento de mano y sonrisa, por supuesto. 

Hola sería la séptima palabra, y también hace rato que cuando consigue hacer algo que está intentando...o se esconde y aparece, dice "ahí está", que de diciéndolo ella suena como ahí-tá,  a veces a-taaa... y también tenemos el muy común entre los bebés: ete, señalando a algo que quiere...
¡Mi niña! ¡Si tiene por lo menos ocho o nueve palabras en realidad! 
Además balbucea un montón, entonando y cuenta cosas a su modo. En cualquier momento empeza a decir algo con sentido. Estaremos atentos...

domingo, 4 de enero de 2015

Rutinas...

Ojalá tuviera tiempo para escribir todas las cosas que pasan por mi cabeza mientras juego con ella o mejor ¡ojalá se hubiese inventado una máquina que transcribiese directamente mis pensamientos a un cuaderno! o a este blog... así perduraría en el tiempo. 

Es cierto que no puede existir en el mundo un amor más grande que el de una madre hacia sus hijos pero ¡vaya si te cambian la vida! ...y me pregunto cómo se organizará una madre trabajadora...
No debe ser fácil. 
Yo, gracias a Juan, tengo la suerte de haber disfrutado cada día al lado de mi hija ¡y lo sigo haciendo! ya 17 meses y una semana. 

Nunca nos hemos separado más de unas horas; pasamos juntas todo el día, Naia me acompaña a todos lados; lo cual es un placer porque todo le gusta, todo le interesa, siempre que haya actividad, eso sí. Jugamos, paseamos, nos bañamos, vamos a comprar, visitamos a las nenas, metemos los pies descalzos en el barro, leemos cuentos, cantamos y bailamos canciones, vamos a ver vacas, a pisar unos charcos, a tratar de agarrar unos sapos o llevamos al perro del vecino a nadar a la laguna. Todo vale. 

A Naia le encanta dormir hasta tarde, menos mal, porque dada la actividad que desarrolla mientras está despierta, si además me hiciese madrugar, no se qué quedaría de mi. Es remolona, y se despierta siempre de buen humor. Muchas veces cuando abre los ojos le da por hablar y dice alguna de sus pocas palabras: teta, wawau, tota, mama...



Algunas veces yo tengo cosas que hacer y ella me acompaña, pero por suerte mis tareas son flexibles y puedo organizarme libremente así que tengo mucho tiempo para estar con ella de verdad, compartir sin prisa cada momento. 

Un par de días a la semana vamos a comprar al pueblo más cercano, que se llama Laguna Naineck, pero no tiene ninguna laguna. Si para describirlo dijese que tiene más de diez mil habitantes, estaría confundiendo al que lo leyese. 
Naineck sólo tiene una calle asfaltada y el asfalto no llega hasta el final, así que si llueve y estás en coche quizás no sales más. Naineck no tiene edificios ni una sola casa de dos plantas, Naineck tiene una plaza grande con árboles y un hospital rural; Naineck significa "venado" en "qom", qom o toba es el idioma de los aborígenes que llevan el mismo nombre, y la colonia más grande de Argentina creo que está aquí, al lado de donde nosotros vivimos, se llama "La Primavera".  Naineck tiene gente linda, caña de bambú y árboles frutales. En el camino al parque vive un taiwanés que planta los mangos más ricos y enormes que jamás probé. La gente en Naineck vive metida en sus campos, por eso parece mucho más pequeño de lo que en realidad es. 

Nosotras vamos a la verdulería de nuestra amiga, donde pesábamos a Naia en su báscula cuando era más bebita, allí tienen unos wawaus muy cariñosos y una silla de madera chiquitita donde a ella le gusta sentarse mientras hacemos el pedido, o agarra unas totas-naranjas y las reparte por ahí. Luego vamos a nuestro mercadito de rigor (no voy a decir súper, porque de súper no tiene nada) pero le tenemos cariño. A veces probamos otros pero casi siempre volvemos al nuestro. Es limpio, ordenado y ventilado. Y en Naineck hace MUCHO calor. Además abrió a la vez que llegamos nosotros y ya casi que son amigos, el hijo mayor y Naia tienen una onda terrible. A veces llora cuando toca marcharse... 
Esa es nuestra ruta, a veces visitamos a otros amigos que viven en la ruta y son dueños de la purificadora de agua que lleva el nombre de su hijo de 5 años que a su vez se llama así por Joan Manuel Serrat. Naia lo adoraEl papá es un enamorado de España, por lo que hicimos migas al poco de llegar. Ahora van a tener otro bebé. 

Otros días los pasamos enteros en el parque. A Naia le encanta ir a la laguna a bañarse. Sobre todo si hay gente, así que los fines de semana trato de llevarla al agua. Si no, quizás sólo paseamos hasta allí o vemos la puesta de sol, otras veces visitamos a las únicas vecinas que tenemos a tiro caminando, o nos visitan ellas...
De las tres nenas, dos son mayores: de tres y cuatro, y una es más chiquita, cumplirá un año en mayo. 
Naia trata de interactuar con todo el mundo que pasa cerca, se va sola caminado hacia los grupos de gente, sobre todo si hay niños en ellos, los saluda, les pide la pelota, los abraza, siente una imperiosa necesidad de "sociabilizar", como dicen por acá.


Fotografías: todos los derechos reservados ariadna Macnab 

También en muchas ocasiones se entretiene sola: revuelve la arena, junta palitos, pétalos caídos o piedras; mueve de acá para allá sus wawa-peluches, ropa o alguna tota, saca cosas de los armarios que hay a su altura, allá donde hay agua intenta meterse...pero la verdad es que gran parte del tiempo, lo pasamos jugando juntas. 
Me gusta dejarle llevar la batuta, que sea ella quien decida dónde vamos, así voy viendo sus avances, cómo empieza a recordar que el awa-laguna está en esa dirección, al final del sendero o cuando pasamos por la entrada del parque y ve la casa de las vecinitas y dice nenas y me señala con el dedo. 
Lo mejor: cuando ve el portátil cerrado, (que es donde le ponemos los Cantajuegos) lo señala y baila con las manos haciendo un gesto de gordura por la canción "dicen que el elefante es gordo, gordo, goooordo". Es como su baile propio. Un sello ya personal. 

Cada día es una nueva aventura, descubrimientos, agua, paseos, relaciones sociales, algún llanto, muchas risas, baile; increíble la energía que tiene. Sí o sí hay que cansarla porque si no a la noche no se quiere dormir y hay veces que estamos agotados nosotros y tenemos que apagar todo para que se quede dormida....así mamá puede escribir estas líneas... Feliz 2015...